Cocodrilos en horas bajas en Liga Élite Cubana
Un mal momento y horas bajas en el rendimiento invitan a la reflexión del cuerpo técnico encabezado por Cárdenas, en pos de revertir la situación
Los Cocodrilos de Matanzas han eslabonado una seguidilla de siete derrotas consecutivas y dos subseries particulares perdidas de igual manera.
Luego de un inicio esperanzador con varios triunfos a golpe de remontada ante el representativo de Mayabeque, los saurios han entrado en una dinámica que no parece tener para cuándo acabar.
En un campeonato corto como la Liga Élite, que tiene una fase clasificatoria de apenas 40 desafíos, un arranque lento supone una posibilidad elevada de quedar fuera de los primeros puestos.
Y aunque aún existe margen para recuperar el tramo perdido en los primeros compases del torneo, las alarmas en torno al rendimiento del conjunto comienzan a encenderse.
Una de las principales dificultades que se aprecia en la novena dirigida por Eduardo Cárdenas es la efectividad de los lanzadores, sobre todo los abridores.
En una buena parte de la totalidad de los desafíos los designados para cumplir el rol de abridores han recibido un castigo de más de diez indiscutibles en el primer tercio.
Esto supone que los juegos se abran desde muy temprano y que la ofensiva tenga que hacer un esfuerzo mucho mayor para equiparar su producción con lo que permiten sus serpentineros.
Aparejado a ello radica la cuestión de que, con tanto castigo, el abridor explota antes de lo previsto, el relevo debe entrar antes, por lo que la estrategia de pitcheo marcada para el juego se rompe.
De manera colectiva, el staff de serpentineros matanceros trabaja para una efectividad (PCL) de 8.26 en un torneo en el que se lucha por seis anotaciones por partido.
En cuanto a los extrabases permitidos, ya suman un total de 40: de ellos, 20 dobles y 20 cuadrangulares; solo son superados en este acápite por Las Tunas con un total de 47 extrabases permitidos.
La media de indiscutibles permitidos por cada nueve entradas de labor de los matanceros resulta de 14.37, producto de 148 indiscutibles en 92.2 innings.
A esa métrica toca agregarle que los serpentineros yumurinos han ponchado a 46 bateadores rivales y han regalado 56 boletos.
Otro de los puntos negativos para los campeones nacionales se aprecia en su defensa misma, que ha cometido 18 errores en 421 lances para un promedio de fildeo muy bajo de 957.
La defensa de los saurios ha cometido más errores que las demás participantes en el torneo en menos entradas de juego, lo que se refleja en muchas posibilidades ofensivas para los contrarios.
Como nota positiva para los Cocodrilos aparecen los lideratos de José Amauri Noroña en bases robadas con tres y Hanyelo Videt, quien marcha al frente de los bateadores con promedio de 483.
Dismiles son las interrogantes y cuestionamientos que giran alrededor del conjunto rojo y amarillo. ¿Será solo un mal momento o terminó la hegemonía de Matanzas en el béisbol cubano? ¿Falta de motivación en los atletas o deudas con los entrenamientos?
Sobre el representativo occidental recaen muchas expectativas cada vez que se habla sobre los favoritos para alcanzar la clasificación o pelear por el título de cualquier torneo beisbolero en el país.
Un mal momento y horas bajas en el rendimiento invitan a la reflexión del cuerpo técnico encabezado por Cárdenas, en pos de revertir la situación.
