La Ciencia Política de enfoque sur tiene que ser entendible por el pueblo
Cuba cuenta en la actualidad con un importante potencial científico-técnico, principalmente en lo concerniente a los recursos humanos, distinguidos por una alta profesionalidad, calificación y experiencia.
Los científicos cubanos de cualquier rama del saber son justipreciados en cualquier parte del mundo.
En las familias, de las que también forman parte de ellas los científicos cubanos, se verifica una operación de conexión sistemática de lo moral y lo económico. Se convierten en tierra de misión, en asidero de la sociedad civil y, por tanto, del sistema político, en tanto las familias se destacan como elemento primordial del mismo.
En una sociedad que está obligada a avanzar hacia cambios trascendentales, las ciencias cubanas -naturales, exactas y sociales- están llamadas a marcar el derrotero del presente y del futuro.
Cambiar la mentalidad de dirigentes y dirigidos es en nuestros
días el nudo gordiano que se impone destrabar.
A quienes hablan de Ciencia en Cuba, que no puede ser en manera alguna ciencia del blablablá sin resultados tangibles que mejoren en todos los órdenes de la vida al pueblo, hay que preguntarles: ¿qué nivel de legitimación real han logrado los científicos en el contexto actual?, sin que sea dable dejar de afirmar que lo que espera de ellos el
pueblo es, ni más ni menos, resultados tangibles que resulten vitales para su sostenibilidad y desarrollo.
En la Cuba de estos días los científicos tienen que estar presentes, si de resultados se trata, cuando estos resultados entronquen con políticas públicas, amén de sus disímiles definiciones, porque hay un punto coincidente que estriba en la necesidad de la presencia de los hombres y mujeres de ciencia de conjunto con una autoridad gubernamental, porque únicamente así podrá afirmarse que se está en presencia de una política pública.
- Profesor Titular y Consultante. Universidad de Matanzas
