Pedro Betancourt: Agricultura más allá de la contingencia (+audios)
No se trata solo de producir, sino de sostener, con alternativas propias, el alimento que llega a los sectores más sensibles de nuestra comunidad.
La tierra, ajena a la carencia de hidrocarburos, exige manos y voluntad; por ello, la capacidad de respuesta de nuestras bases productivas se convierte en un ejercicio de ética y compromiso social. No se trata solo de producir, sino de sostener, con alternativas propias, el alimento que llega a los sectores más sensibles de nuestra comunidad.
Reynaldo Lantigua García preside la Cooperativa de Créditos y Servicios «Victoria de Girón» en el municipio de Pedro Betancourt. Con una fuerza productiva compuesta por 67 productores de cultivos varios, 58 ganaderos y 21 arroceros, la entidad sortea la escasez de combustible con alternativas que, más allá de los retos, priorizan la calidad de vida de la población.
Bajo esta premisa, la cooperativa garantiza suministros vitales a instituciones de alto impacto social como el Sistema de Atención a la Familia, el hogar de ancianos «Dr. Pedro Figueroa Sandelis», el círculo infantil «Giraldo Díaz Pérez» y los núcleos vulnerables de la comunidad.
Incluso el acopio de leche y productos como la col, el tomate y el pepino encuentran su ruta hacia las bodegas y centros asistenciales mediante la tracción animal y el compromiso directo del productor.
Este espíritu de resistencia y entrega altruista, manifestado recientemente en donaciones colectivas de alimentos, le valió a la «Victoria de Girón» la Distinción «65 Aniversario de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños», un reconocimiento a una vanguardia campesina que demuestra que, cuando hay voluntad y decoro, no existe contingencia capaz de apagar la solidaridad.
SECTOR TABACALERO: RESILIENCIA AGRÍCOLA
Mientras el campesinado desafía la contingencia diaria, entidades estratégicas como la Empresa de Acopio y Beneficio del Tabaco (ABT) Matanzas impulsan un cambio profundo en su matriz energética para no detener la producción.
Bajo la dirección de Norlan Hernández Rosell, la entidad ejecuta un programa de desarrollo que proyecta alcanzar las 600 hectáreas para la etapa 2034-2035.
En este escenario, la clave ha sido la independencia tecnológica: el montaje de paneles solares y el perfeccionamiento de la infraestructura se erigen como pilares de la resiliencia agrícola.
De acuerdo con la directora adjunta Yaneisy Valdespino Arbolaes, estas acciones buscan optimizar recursos y elevar la calidad de los rubros exportables bajo principios de soberanía tecnológica.
La transición hacia tecnologías limpias y el manejo responsable de los suelos son hoy los fundamentos de una agricultura que no solo compite por su prestigio, sino que proyecta la imagen de un país comprometido con la innovación, el entorno y, sobre todo, el bienestar de su pueblo.
