Honran en Jovellanos a Domingo Mujica
En el parque central que lleva su nombre, la escultura de Domingo Mujica se yergue como guardiana de la memoria cotidiana.
Su rostro, firme y sereno lo aprecian quienes cada mañana cruzan junto a du efigie que humaniza la historia y realza su patriotismo como raíz clavada en el suelo municipal.
Aquel 20 de agosto de 1895, sin embargo, la villa se tiñó de luto y coraje. Mujica es prisionero en El Realengo, conducido a Matanzas y sometido a un consejo de guerra sumarísimo.
Al alba, lo fusilaron en la tercera glorieta del Paseo de Santa Cristina, de cara al mar. Su muerte lo convirtió en el primer mártir de la Guerra Necesaria en la provincia y esa noche, el poeta Bonifacio Byrne escribió un soneto ardiente en su honor.
Los versos de Byrne inmortalizaron la escena: “Murió de cara al mar aquel valiente, / bañado por la luz de la alborada”. Aquella composición circuló de mano en mano y encendió conciencias, publicarla le costó al poeta el exilio, pero aseguró que el nombre de Mujica trascendiera las fronteras del tiempo.
Hoy, al conmemorar el 131 aniversario de su vil fusilamiento, Jovellanos renueva su compromiso con la dignidad. Esta fecha es una llamada a defender los valores que él encarnó.
Para el municipio, Mujica es la semilla de la resistencia ética y la cubanía profunda. Su legado impulsa a construir Patria desde la memoria, la escuela y el amor por lo nuestro.
