Ovacionan gala poético artística de la Feria del Libro en Matanzas (+fotos)
Aún se escuchan los aplausos de la gala especial de la 34 Feria Internacional del Libro en Matanzas, escenificada en la sala de conciertos José White.
En una hermosa escala de homenaje a personalidades emblemáticas a quienes se dedica este evento, y a Rusia, país invitado de honor, se creó una atmósfera espiritual que deslumbró al auditorio.
El espacio estuvo matizado con poemas y canciones interpretadas por Olga Margarita Muñoz y el maestro a la guitarra Mario Guerrero, a lo cual se sumó la actuación de la bailarina Liliam Padrón, Premio Nacional de Danza y la magistral ejecución de selectas obras clásicas, de la concertista Elvira Santiago.
El performance de poesía y trova «Concilio de las aguas», llevó el hilo conductor dividido en tres segmentos, anunciado por el escritor Alfredo Zaldívar y encabezado por el poema «Como ángel cierto«, de la poetisa Digdora Alonso, en ocasión de festejarse el aniversario 105 del nacimiento de la célebre escritora y pedagoga matancera.
El primer segmento incluyó poemas de la escritora Marilyn Bobes, reconocida como figura nacional, a partir de las voces de Náthaly Hernández, Milene Aguilera y Maylan Álvarez.
A seguidas, fue la dedicatoria a la literatura y la música rusas. Un brillo singular logró la selección de los poemas y las composiciones.
Abrió Daniel Cruz con «Todo lo sacrifico a tu memoria«, de Alexander Pushkin y el público continuó escuchando obras de Anna Ajmátova, Marina Tsvetaeva y la versión al español de Serguei Esenin, realizada por el inolvidable poeta yumurino Juan Luis Hernández Milián, Premio Nacional de Traducción.
Singular apreciación de la idiosincrasia eslava provocó la coreografía de la bailarina y maestra Liliam Padrón, titulada «Aproximaciones a la adivinación. Segundo intento«, en un sincronismo espectacular con la música, las melodías y los mensajes expresados en cada movimiento, a los cuales le adicionó una palpitante emoción personal.
Magistrales las armonías y contrastes de los Preludios para piano, del gran compositor Serguéi Rachmáninov en las prodigiosas manos de Elvira Santiago.
La poética de Digdora Alonso retornó a las tablas con sus famosos poemas «Te voy a ver«, «Yo, mi desconocida» y «Bajo el hongo«, que dió paso a la pianística de Ernesto Lecuona e Ignacio Cervantes.
Presenciaron la gala, Mario Sabines Lorenzo, primer secretario del Comité provincial del Partido, la gobernadora Marieta Poey, Osbel Marrero, director provincial de Cultura, Efrahim Pérez Izquierdo, director del Centro provincial del Libro y la Literatura y José Manuel Espino, presidente de la UNEAC matancera, junto a intelectuales invitados y matanceros amantes de la cultura.
Las palabras centrales las pronunció el Doctor Honoris Causa Ercilio Vento Canosa, Historiador de la Ciudad, a quien la Atenas de Cuba le dedica esta 34 Feria Internacional del Libro, quien entre valiosas ideas expresó que la tecnología digital se impone en esta era y hay quien afirma la extinción del libro, pero el salto al cosmos no ha sido lo más grandioso de la civilización, sino el descubrimiento de los fonemas. El surgimiento del texto que expande los conocimientos hacia el infinito mediante la lectura.
De ahí lo significativo de esta Feria del Libro como vía de acercamiento al intelecto y a la ilustración.
La gala acogió la premiación del Concurso Nacional de Poesía Digdora Alonso, cuyo lauro se confirió al cuaderno «Definiciones«, del joven poeta Pablo G. Lleonart.
