24 de mayo de 2024

Radio 26 – Matanzas, Cuba

Emisora provincial de Matanzas, Cuba, La Radio de tu Corazón

Paradojas

Así de paradójico anda el imperio. Castiga a los que debería recompensar y recompensa, en demasía, a los que debería castigar. Como dijera la filósofa inglesa del siglo XVIII Mary Wollstonecraft: "Es justicia y no caridad lo que el mundo necesita"

Ilustración: Lisa Larson-Walker/ProPublica

Estados Unidos es el reino de las paradojas: el país más rico del mundo, pero con millones en la pobreza; la nación capaz de enviar hombres al espacio por largos meses, pero incapaz de asegurar el tránsito ferroviario. Noticias recientes revelan otras muchas contradicciones en la poderosa nación:

Dulce amargo

El alto precio de la insulina ha obligado a diabéticos a racionar el medicamento. Foto: Tomada de Getty Images

Los enfermos estadounidenses de diabetes tienen la difícil disyuntiva de alimentarse adecuadamente para enfrentar su enfermedad o inyectarse la insulina sistemática que necesitan para tener una calidad de vida. Aunque la insulina se descubrió hace más de un siglo y cuesta poco producirla, la insulina de marca a menudo se vende en aproximadamente 300 dólares por vial. El alto costo ha obligado a muchas personas con diabetes a racionar u omitir dosis de medicamentos, que ayudan al cuerpo a controlar el azúcar en la sangre, señala el diario La Opinión.

En Estados Unidos, unos 30 millones de personas tienen diabetes y unos 7 millones necesitan insulina a diario, según la Asociación Estadounidense de Diabetes.

Ante tal situación, el Gobernador de California, Gavin Newsom, ha anunciado que ese estado fabricará insulina más asequible en asociación con el fabricante de medicamentos genéricos sin fines de lucro Civica Rx. “La gente no debería verse obligada a endeudarse para obtener recetas que salvan vidas”, dijo Newsom en un comunicado. La asociación proporcionará insulina a los californianos a $30 dólares por cada 10 mililitros, dijo el funcionario. Se espera que la producción esté disponible para 2024. Mientras tanto…

Accionistas petroleros de fiesta

Aunque el presidente Biden amenazó una y otra vez a las compañías petroleras por los altos precios del combustible, a lo largo del 2022, en medio de las presiones inflacionarias que enfrenta la economía estadounidense y llamó a seguir invirtiendo en las fuentes renovables de energía, poco caso le hicieron los jerarcas de los combustibles fósiles.

Para el Big Oil, rechazar las solicitudes directas del gobierno de los EE.UU. puede que nunca haya sido más rentable. Y es que ya se sabe que la Casa Blanca no es el verdadero poder. Menos cuando está en juego el capital de las compañías más grandes del mundo.

Los accionistas de las compañías petroleras de EE.UU. obtuvieron una ganancia de US $128.000 millones en 2022 gracias a una combinación de interrupciones del suministro global, como la guerra de Rusia en Ucrania y la intensificación de la presión de Wall Street para priorizar los rendimientos sobre la búsqueda de reservas de crudo sin explotar. Es la ganancia más alta desde al menos 2012.

Por primera vez en al menos una década los perforadores estadounidenses gastaron el año pasado más en recompras de acciones y dividendos que en proyectos de inversión, según cálculos de Bloomberg.

Las compañías petroleras internacionales se muestran cautelosas a la hora de invertir en proyectos energéticos de bajas emisiones por el aumento del coste del capital, lo que merma su rentabilidad en comparación con los proyectos de petróleo y gas de ciclo corto, a lo que se suma, además, la incertidumbre por las materias primas, advierte Marlen Shokhitbayev, responsable de calificaciones corporativas de Scope Ratings.

Filantropía perversa

Ilustración: Lisa Larson-Walker/ProPublica

No sólo los petroleros ganan. Los multimillonarios en Estados Unidos vieron crecer sus fortunas en 2022. Y mientras más ganan menos le pagan al fisco, arropándose, entre otras cosas, en el manto de la filantropía piadosa. Fidelity Charitable anunciaba que distribuyó en 2022 casi US$1.000 millones más que el año anterior en subvenciones recomendadas por donantes a organizaciones benéficas.

Los dólares de subvenciones distribuidos por Fidelity Charitable a organizaciones sin fines de lucro se han multiplicado por más de cinco en los últimos 10 años, se regocijaba la organización filantrópica. Pero en verdad, tanta caridad es pura limosna de los ricos.

Según el informe anual de OXFAM, el 1 % más rico (liderado por los multimillonarios estadounidenses) ha acaparado casi dos terceras partes de la nueva riqueza generada desde 2020 a nivel global (más de 42 millones de millones de dólares). Durante la última década, el 1 % más rico ha capturado alrededor del 50 % de la nueva riqueza.

Desde 2020, con la pandemia y la crisis del coste de la vida, el 1 % más rico recibió 26 billones de dólares (el 63 % de la nueva riqueza generada), mientras que tan solo 16 billones de dólares (el 37 %) llegaban al el 99 % restante de la humanidad.

Por cada dólar de nueva riqueza global que percibe una persona perteneciente al 90 % más pobre de la humanidad, un milmillonario se embolsa 1,7 millones de dólares. La fortuna de los milmillonarios ha crecido a un ritmo de 2 700 millones de dólares diarios. Como revela el reporte de OXFAM, 95 grandes empresas de energía y de alimentación han más que duplicado sus beneficios en el 2022. Generaron unos beneficios extraordinarios por un total de 306 000 millones de dólares, y destinaron 257 000 millones de dólares (el 84 %) a remunerar a sus ricos accionistas. La dinastía familiar Walton, en los Estados Unidos, propietaria del 50 % de la multinacional Walmart, recibió 8500 millones de dólares de dividendos a lo largo del año pasado.

Un estudio reciente calcula que en Estados Unidos, un 54% de la inflación se debe al aumento de esos beneficios empresariales Y para colmo, mientras más riqueza acumulan menos impuestos pagan (de los que se rebajan lo que supuestamente entregan como caridad). Décadas de recortes y privilegios fiscales para las grandes fortunas y grandes empresas han sido cómplices del aumento de la desigualdad, de tal forma que, en la práctica, en muchos países, las personas con rentas más bajas acaban pagando tipos impositivos efectivos superiores a los que tributan los milmillonarios.

Una investigación de ProPublica revela que en 2007 y 2011, Jeff Bezos, que llegó a ser el hombre más rico del mundo, no tuvo que pagar impuestos por sus ganancias. Igual sucedió en 2018 con Elon Musk, el fundador de Tesla y actual líder del ranking global de multimillonarios. George Soros no pagó impuestos entre 2016 y 2018 porque había «perdido dinero en sus inversiones» La publicación comparó cuánto pagaron de impuestos reales los 25 estadounidenses más ricos entre 2013 y 2018 y se encontró que el monto apenas equivalía al 3.4% de la enorme riqueza que habían acumulado.

Para ello, los ricachones acudieron a numerosas argucias y a su ejército de contadores, abogados, banqueros y cuentas secretas que le sirven para evadir los impuestos, así como a las deducciones de renta por donaciones caritativas y por obtener ingresos por inversiones en lugar de ingresos por tener un salario.

Así de paradójico anda el imperio. Castiga a los que debería recompensar y recompensa, en demasía, a los que debería castigar. Como dijera la filósofa inglesa del siglo XVIII Mary Wollstonecraft: «Es justicia y no caridad lo que el mundo necesita».

Por: Randy Alonso Falcón/Cubadebate

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *