Historias Clásicas I: Veinte años de la primera reunión de estrellas
Dos décadas se cumplen este 3 de marzo de aquel día en que Corea del Sur blanqueó dos carreras a cero a Taipéi de China y Japón apabulló a China, 18 a 2, para poner en marcha el 1er Clásico Mundial.
Así nació un certamen que coexistió en sus dos primeras ediciones con la Copa del Mundo y al extinguirse esta en 2011, quedó como el evento supremo entre selecciones beisboleras internacionales del planeta.
Cuatro días después, el 7 de marzo entraron en acción las restantes tres llaves que completaban el cuarteto de apartados en que fueron agrupados los dieciséis elencos que intervinieron en el mencionado torneo en que por primera vez se vieron las caras peloteros aficionados y profesionales insertados en las Grandes Ligas.
De cada segmento avanzaron dos a la siguiente ronda, en Tokio, Corea del Sur (3 y 0 y Japón (2-1) aseguraron su permanencia en la cita al concluir por delante de Taipéi de China (1-2) y China (0-3).
México (2-1) y Estados Unidos (2-1) lograron los boletos en el grupo B jugado en Chase Field de Arizona y Scottsdale Stadium de San Francisco, donde Canadá (2-1) y Sudáfrica (0-3) siguieron a continuación en la tabla de posiciones.
Puerto Rico (3-0) y Cuba (2-1) se apoderaron de los tickets puestos en disputa en el estadio Hiram Bithorn, de San Juan, dejando en el camino a Países Bajos (1-2) y Panamá (0-3).
Las poderosas escuadras de República Dominicana (3-0) y Venezuela (2-1) se adueñaron de los cupos de la llave D situada en Orlando, Florida, donde Italia (1-2) terminó tercera y Australia se despidió del certamen sin saborear una victoria.
Para la Mayor de Las Antillas, principal triunfadora en los campeonatos foráneos que se organizaban hasta ese momento, con veinticinco títulos del orbe y tres metales áureos olímpicos en sus vitrinas, la porfía significó un gran reto, pues reinaba la expectativa por ver qué podían hacer los peloteros criollos enrolados por primera ocasión en una confrontación de este tipo.
El 8 de marzo de 2006, en el estadio Hiram Bithorn, los representantes del Verde Caimán iniciaron exitosamente su periplo por justas de esta envergadura al imponerse a Panamá, 8 carreras a 6, en un desafío que se decidió en once capítulos.
La selección comandada por el difunto Higinio Vélez Carrión facturó un par de anotaciones en el tercer capítulo por biangulares de Eduardo Paret y Yulieski Gourriel para tomar el mando, dos a una hasta que en el sexto un batazo de vuelta completa de Rubén Rivera que encontró a Carlos Lee y Sherman Obando a bordo, situaron encima en la pizarra a los panameños, cuatro a dos.
Pero en el llamado inning de la suerte los nuestros nivelaron el marcador por cañonazo de Alexei Ramírez, boleto al emergente Ariel Borrero, Eduardo Paret fletó a Ramírez y el mediano de los hermanos Gourriel fletó la del empate con elevado de sacrificio.
El propio Yulieski se encargaría de poner delante al equipo de las cuatro letras en el noveno episodio, al despachar bambinazo con uno en circulación por el bosque izquierdo, el primero de un cubano en estas lides.
Más, los de la tierra de Omar Torrijos no se dieron por vencidos e igualaron el choque a seis en el cierre del mencionado acto y forzaron a decidir por la Regla Schiller.
En el undécimo inning, Cuba fabricó las dos carreras que sellaron la victoria y el vueltabajero Yuniesky Maya se llevó el triunfo, con la ayuda del rescatista Yadel Martí, quien retiró a los tres bateadores que enfrentó.
Luego triunfaron cómodamente ante Países Bajos, 11 a 2, para asegurar su presencia en la segunda ronda del certamen.
En la última salida en esta fase, los peloteros cubanos fueron noqueados por primera ocasión en eventos internacionales de nivel, tras sucumbir contra Puerto Rico, 2 a 12.
Sin embargo, luego del triunfo de los boricuas, el mánager José Oquendo, advirtió: “No me dejaría llevar por esta noche mala de ellos (el equipo Cuba), porque eso pasa en el béisbol. Ellos van a hacer un estudio de lo que pasó y van a venir mejor preparados la próxima vez que nos enfrentemos. Es un equipo bien agresivo y no se van a intimidar”.
No se equivocó el mentor de la llamada Isla del Encanto, en la siguiente etapa, los nuestros doblegaron a Venezuela, 7 a 2, y se desquitaron con pizarra cerrada frente a Puerto Rico, 4 a 3 y, aunque cedieron ante República Dominicana, 3 a 7, lograron involucrarse en la semifinal.
En ese tramo se repitió el duelo con los dominicanos, pero en esta oportunidad los cubanos salieron airosos, 3 a 1, para pasar a la disputa del cetro contra Japón que después de escoltar a Corea del Sur en la segunda ronda por delante de Estados Unidos y México, tal y como sucedió con los discípulos de Higinio Vélez se impusieron en semifinales a sus victimarios sudcoreanos, 6 a cero.
El 20 de marzo de 2006, en el estadio Petco Park, Cuba cedió 6 a 10, en el partido decisivo ante los dirigidos por el otrora archifamoso jonronero Sadaharu Oh, quienes se apoyaron durante los capítulos iniciales en el brazo del astro Daisuke Matsuzaka, quien al abandonar el montículo dejó a los suyos con ventaja de 4 a 1.
Los de la Tierra del Sol Naciente se erigieron de esta manera en los primeros campeones del prestigioso torneo beisbolero, corona que repitieron en el 2009 y poseen en la actualidad, para ser los únicos que han subido al sitio más alto del podio en tres ocasiones, un lugar al que otros dos planteles han escalado, pero solo una vez: República Dominicana, en 2013 y Estados Unidos en 2017.
Para los cubanos, la medalla de plata conseguida en el 1er Clásico constituye su página más relevante en estas lides que a partir del venidero 5 de marzo tendrán su sexta versión y, además, nos coloca en la selecta lista de los nueve países que han podido encaramarse en el estrado de premiación.
TRES EN EL TODOS ESTRELLAS
Tres integrantes de la selección nacional formaron parte del Todos Estrellas del certamen, el camarero Yulieski Gourriel, el fallecido designado matancero Yoandy Garlobo y el lanzador derecho Yadel Martí.
El conjunto estelar lo completaron: receptor, Tomoya Satozaki (JAP); 1b: Seung-Yeop Lee (KOR); SS: Derek Jeter (EUA); 3b: Adrián Beltré (DOM); Jardineros: Ken Griffey Jr. (USA), Jong-Beom Lee (KOR) e Ichiro Suzuki (JAP), Lanzadores: Yadel, Matsuzaka y Chan-Ho Park (KOR), mientras el serpentinero nipón Daisuke Matsuzaka resultó el Jugador Más Valioso.
LOS SUBCAMPEONES DEL PRIMER CLÁSICO:
Receptores: Ariel Osvaldo Pestano Valdés, Roger Machado Morales y Eriel Sánchez León.
Jugadores de cuadro: Leslie Anderson Stephes, Ariel Borrero Alfonso, Michel Enríquez Tamayo, Yulieski Gourriel Castillo, Juan Carlos Moreno Pérez, Eduardo Paret Pérez, Joan Carlos Pedroso Brooks y Rudy Reyes Erice. Jardineros: Frederich Cepeda Cruz, Yoandy Garlobo Romay, Alexei Ramírez Rodríguez, Carlos Tabares Padilla y Osmani Urrutia Ramírez.
Lanzadores: Pedro Luis Lazo Iglesias, Yadel Martí Carrillo, Luis Borroto Jiménez, Maikel Folch Vera, Yulieski González, Jonder Martínez Martínez, Yunieski Maya Mendiluza, Vicyoandri Odelín Sanamé, Norberto González Miranda, Adiel Palma, Yadier Pedroso González, Yosvany Pérez Ruiz, Ormari Romero Turcás y Deinys Suárez Laguardia. Director: Higinio Vélez Carrión.
POSICIONES FINALES:
LUGAR: EQUIPO: G P
1 Japón 5 3
2 Cuba 5 3
3 Corea del Sur 6 1
4 R. Dominicana 5 2
5 Puerto Rico 4 2
6 México 3 3
7 Venezuela 3 3
8 Estados Unidos 3 3
9 Canadá 2 1
10 Italia 1 2
11 Holanda 1 2
12 Taipéi de China 1 2
13 Australia 0 3
14 Panamá 0 3
15 China 0 3
16 Sudáfrica 0 3
(Con información de la ACN)
