Emotivo homenaje a Ercilio Vento en el Museo Farmacéutico
El homenaje al doctor Ercilio Vento Canosa, Historiador de la Ciudad, en la Jornada Marzo Literario, contó con dos momentos claves: la muestra de textos de elevado valor patrimonial pertenecientes a su colección privada, así como un coloquio sobre su obra, a cargo de intelectuales de la ciencia y la cultura matancera.
Colmado de público, el Museo Farmacéutico acogió el reconocimiento al eminente científico y escritor en la figura de su directora Marcia Brito Hernández.
La exposición exhibió cuatro joyas, un cuaderno editado en Europa en el siglo XVIII y tres de este milenio de su autoría, publicados fuera del país: Mitología aborigen en Cuba, Estudios paleo patológicos en Canímar Abajo y el ensayo Carmen, la agonía del verso, el cual confesó de su preferencia por el análisis que realiza sobre las relaciones de José Martí y su esposa Carmen de Zayas, donde plasma las tesis que sustentan los sacrificios de la camagúeyana para tratar de salvar su matrimonio, hasta las evidencias de ser Martí el padre de María Mantilla.
En el coloquio, el reconocido investigador Esteban Grau resaltó «la incomparable oportunidad de poder acompañar a Ercilio en su hazaña espeleológica por la Isla, una experiencia llena de humanidad y fortaleza.
«La historia la hacen hombres con sentimientos, con sabiduría natural y aprendida, y Matanzas le debe a Vento la sociedad que somos en muchos ámbitos», señaló.
«Como le reconoció Nuñez Jiménez a lo largo de la vida, en su integración a la Sociedad Espeleológica de Cuba».
Por su parte, Efrahim Pérez Izquierdo, director del Centro provincial del Libro y la Literatura, significó momentos importantes en el acercamiento de la institución literaria a la Oficina del Historiador y «cuando le dedicamos la Feria Internacional del Libro del presente año y su devenir en esta Jornada Marzo Literario, que es nuestra Feria, en un periodo complejo.»
Recordó que el primer libro digital de Matanzas fue de la autoría de Vento Canosa, además de recalcar que «en una conmemoración tan importante como el Día del Poeta, el homenaje a Ercilio resaltaba su espíritu de defensa también de una sola bandera, la de la estrella solitaria.»
Osbel Marrero, director provincial de Cultura, alabó su sapiencia y sencillez, merecedoras de los mayores elogios y le obsequió una foto suya realizada por el artista Ernesto Cruz.
Muchos de los presentes expusieron anécdotas de su impronta en la comunidad, relacionándose tanto con intelectuales como con obreros y campesinos; y sobre su calidad como profesor de Medicina en la facultad universitaria, donde ha quedado marcada su presencia.
Y habló su esposa Maritza de sus afinidades y pasiones en el descubrimiento de los secretos de la tierra matancera y de los misterios médicos.
Ercilio dijo que ella fue su ayudante y después su amor, y es quien le ha ayudado a comprender la grandeza de la mujer cubana al lado del hombre entregado a una causa y hacerla suya a la par. Y así llevan 25 años unidos.
Al intervenir de nuevo, Marcia Brito resaltó sus dotes artísticas de pintor, escultor, armador de buques miniaturas, entre otras manifestaciones. Un hombre que adora a su hijo y a su familia, que admiró sin límites a sus padres, aunque su fachada de hombre serio y concentrado en sus pensamientos sea lo que los pobladores miren en su andar diario por las calles yumurinas.
Y sobre todo un defensor del patrimonio de la ciudad, de sus raíces, como aparece registrado con sus entregas al museo Palacio de Junco, al Morrillo, al área protegida de Canímar, las Cuevas de Bellamar y la red cavernaria matancera y de la provincia.
Ercilio agradeció estas muestras de afecto y aseveró que lo trascendente es estar vivo y en movimiento en torno a los intereses que mueven los hilos de la historia, lo que constituye, en su opinión, el eje esencial del porvenir.
