Asedio total contra Cuba en redes sociales
Asumen por creíble cada acontecimiento que salta a las redes, por el simple hecho de ser replicado por el ecosistema de medios que surgieron exactamente para manipular y falsear nuestro día a día
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Como pocas veces se ha visto en la historia, contra Cuba se cierne una guerra comunicacional sin precedentes en este hemisferio.
Cada día se publican cientos de titulares contra la Isla, dirigidos a la población cubana con el fin de crear una matriz de opinión negativa que incida directamente en el estado de ánimo de los públicos.
Muchos de estos contenidos no se revisten de un análisis profundo y carecen de veracidad, pero desgraciadamente en los tiempos que corren, caracterizados por el exceso informativo, quien informa primero logrará su cometido.
Y es que a una mentira publicada cuesta mucho rebatirla, porque logra instalarse en el imaginario de las audiencias, posicionándose como la única verdad posible.
Desde esta orilla aún no comprendemos la importancia de ser oportunos y los valores de la inmediatez a la hora de desmontar una informacion falsa.
Cuando un hecho tergiversado se convierte en titular existe un nicho informativo de tal proporciones que logra ser replicado infinidad de veces, y ya se hace difícil establecer una versión que difiera aunque se posean todos los argumentos posibles.
Cada día surgen nuevos sitios digitales y en las redes pululan los bots, como se nombra a las cuentas fantasma que se crean con el fin de multiplicar los contenidos falsos.
A ese fenómeno se suma la sagacidad de las audiencias. Un sector nada despreciable de los internautas nacionales consumen pasivamente cada noticia publicada sin poner en duda la veracidad del hecho.
Desconocen además cuándo la nota proviene de un medio de prensa o de un simple perfil de Facebook, incluso pocos se detienen en constatar la fecha de lo publicado.
Asumen por creíble cada acontecimiento que salta a las redes, por el simple hecho de ser replicado por el ecosistema de medios que surgieron exactamente para manipular y falsear nuestro día a día.
Existen dos realidades en Cuba, la que salta a las redes con ese sesgo que intenta mostrar solo una arista negativa de nuestro cotidianidad, y a la que se enfrenta el matancero cada jornada, que aunque difícil y compleja, dista mucho de ese halo trágico que le imprimen en Facebook o Twitter.
Sobre el papel de la manipulación mediática y la guerra sicológica que se aplica a Cuba, volveremos en próximos espacios.
