El deporte que nos une
El Día Mundial del Olimpismo ó Día Olímpico se celebra cada 23 de junio a nivel mundial.
La fecha remite al nacimiento del Comité Olímpico Internacional (COI), fundado ese mismo día de 1894 en la Sorbona de París por el barón Pierre de Coubertin y delegados de doce países. Aquel gesto rescató los antiguos Juegos de Grecia y puso en marcha el movimiento deportivo más universal que existe.
La idea de dedicar una jornada a promover los valores olímpicos surgió en 1947 y el primer Día Olímpico se celebró al año siguiente con apenas nueve comités nacionales. Hoy participan más de ciento cincuenta países.
Carreras populares, entrenamientos abiertos, talleres educativos y actividades digitales llenan la agenda global.
El COI y la Organización Mundial de la Salud insisten en el vínculo entre deporte y salud mental, sobre todo entre los más jóvenes.
Cuba no es ajena a esa tradición.
El país tiene una historia olímpica que ha dado figuras de talla mundial, entre ellas la judoca Idalys Ortiz. Nacida en Artemisa, en el año 1989, Idalys debutó con el equipo Cuba de judo en los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro 2007.
Su primera medalla olímpica llegó con tan solo 18 años, llevándose la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, lo que la convirtió en la medallista olímpica más joven de la división supercompleta.
A partir de ahí construyó una carrera sin precedentes en el judo cubano. En Londres 2012 ganó una de las cinco medallas de la delegación cubana en el evento, siendo reconocida su trayectoria deportiva por el COI con la entrega del Botón de Oro.
Luego vinieron dos platas consecutivas, en Río 2016 y en Tokio 2020, una hazaña de regularidad que pocas atletas han logrado en un deporte tan exigente.
En París 2024 fue abanderada de la delegación cubana junto a Mijaín López. Ganó su primer combate en veintiocho segundos, pero cayó en una pelea posterior con la serbia Milica Zabic.
Se retiró sin medalla en su quinta cita olímpica, aunque su legado ya estaba más que escrito: un oro, dos platas y un bronce olímpicos.
Idalys Ortiz invirtió casi veinte años en mantenerse en la élite de un deporte que castiga el cuerpo y exige una disciplina absoluta. Hoy, retirada de los tatamis, su nombre ya pertenece a la historia grande del judo cubano y del deporte olímpico mundial.
- Yohanka Rodríguez Rodríguez, estudiante de Periodismo
