55 años de historia y cultura
Jovellanos-. La Biblioteca Municipal de «José Martí» cumplió ayer 55 años de fundada, y sus trabajadoras celebraron el onomástico con la energía de quienes saben que su labor trasciende generaciones. La institución, asentada en la calle 13 No. 1822, ocupa lo que antaño fue la residencia del último alcalde del municipio, Manuel Rubio Baro, un edificio que con el tiempo dejaría atrás su pasado político para convertirse en templo del saber.

Los intentos por tener una biblioteca pública en Jovellanos venían de lejos. Desde 1920 funcionaba una modesta sala en la Logia Unión y Confianza, y entre 1944 y 1948 circulaban libros en un transporte que llegaba hasta el teatro Apolo. Pero aquel esfuerzo se diluyó, y la idea de una biblioteca estable quedó en el olvido. No fue hasta después del Triunfo de la Revolución que el gobierno municipal retomó el proyecto con decisión, rescatando el viejo inmueble del alcalde y transformándolo en el centro cultural que abrió sus puertas el 20 de julio de 1971, con 2,666 volúmenes en sus estantes y tres salas en funcionamiento.

Con los años, la biblioteca fue creciendo en servicios y alcance. Marta Elvira Vitier Byrne, quien asumió la dirección en 1973, le imprimió un ritmo renovado: creó una Hemeroteca, organizó los fondos documentales y extendió los brazos de la institución más allá de su sede. Entre 1977 y 1978, se levantaron sucursales en los centrales Jaime López, Yaguajay y Granma, todas inauguradas el 28 de enero de 1979. También nació entonces el departamento de Extensión Bibliotecaria, que llevó la lectura a escuelas rurales, centros penitenciarios y fábricas, haciendo de la cultura un derecho al alcance de todos.

Para 1989, el crecimiento era tal que hubo que habilitar un local independiente para el Departamento Infantil-Juvenil, señal de que las nuevas generaciones reclamaban su espacio. Desde entonces, la biblioteca no ha dejado de moverse: talleres literarios, noches de poesía, veladas martianas y exposiciones bibliográficas llenan su calendario, mientras sus trabajadoras siguen tejiendo la red de promoción de lectura que caracteriza al centro.
Hoy, a sus 55 años, la Biblioteca «José Martí» es mucho más que un depósito de libros. Es un punto de encuentro comunitario, un faro cultural en el municipio y un testimonio vivo de que cuando el gobierno y la comunidad trabajan juntos, la cultura echa raíces profundas. Sus trabajadoras, artífices de cada día, son la garantía de que esta historia continuará escribiéndose página por página.
