Confesiones y emociones conversando con José Manuel Espino
“La literatura me ha permitido vivir existencias diferentes a la mía; construir historias de otros como si fueran propias; conocer más allá de lo que mis ojos han visto; aprender cosas que nunca imaginé descubrir”.
Con esta confesión cerró José Manuel Espino, presidente del Comité provincial de la Uni{on Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) en Matanzas, el espacio Conversando con…, en la Sala de Conciertos José White, de la ciudad de Matanzas.

“Conversando con… fue un espacio muy especial y yo creo que es un espacio de sinceridad. Al menos intenté eso. Yo sé que han venido importantes personalidades de la Dultura matancera a dialogar con un público siempre cercano.
“En mi caso, la anfitriona siempre me hizo preguntas que me pudieron llevar al límite, para que no vean a Espino solamente como el presidente, si no también el creador, el muchacho que vive en mí, el escritor que no va a dejar de ser un niño y por eso escribe para niños, que no va a perder su duende y que va a tener siempre un sentido de compromiso con el crecimiento de los demás”, comentó.
Un recorrido por su obra literaria ofreció al poeta, narrador y dramaturgo desde su formación como economista hasta el descubrimiento de la escritura, devenida motivación, pasión y desafío para su insaciable interés de superación.
El también promotor cultural y crítico rememoró la influencia de su madre, quien siempre advirtió en él una magia especial, una personalidad afín con los niños, en su entrada primero y consolidación de su obra como uno de los más importantes autores de literatura infantil y juvenil en el país.
Al valorar el género se declaró orgulloso de preferir la escritura para niños, un público encantador y difícil por lo sincero de sus criterios y su insaciable curiosidad y compartió anécdotas relacionadas con ellos que trajeron sorpresas y emociones múltiples en diferentes momentos de su vida.
Espino comentó que los niños son parte de una realidad que no se les puede negar o esconder. Su posición al abordar los avatares de la vida es hacerlo desde el respeto y la sinceridad.
Asimismo, declaró una profunda afición por el teatro, que le ha traído importantes alegrías y premios valiosos para él. Igualmente expresó que los géneros en los que ha incursionado intenta siempre explorar los límites entre sí, buscar maneras novedosas de dialogar con los diferentes públicos, evitar reiteraciones y rebuscamientos innecesarios.
Dichas premisas, unidas a su discurso diáfano e inteligente, a la sensibilidad que se advierte en sus textos y el perfeccionista cuidado de su oficio, lo convierten en un escritor prolífero, multipremiado y respetado.
Con una treintena de libros publicados, José Manuel se desempeña como presidente de la UNEAC. Dentro de los mayores desafíos de esa labor, especialmente en el contexto actual, dijo, se encuentra “mantener la unión entre los miembros, priorizar calidad y los aportes de quienes se unan a sus filas y continuar estableciendo alianzas con otras instituciones para seguir defendiendo la cultura”.
Como congratulación para el invitado los actores Iris Mantilla y Ale García, de Teatro de las Estaciones, con Rubén Darío Salazar al frente, obsequiaron una intervención poética con tres textos publicados en El libro del bosque encantado y Olga Blanco ofreció la interpretación de Nana, del libro El próximo circo, musicalizado por Raúl Valdés especialmente para la ocasión.
También agasajaron al prestigioso creador colombino el director provincial de Cultura, Osbel Marrero Acosta, con una losa del Premio Nacional de Periodismo, Humor y Artes Plásticas Manuel Hernández, a nombre de los artistas matanceros y Alfredo Zaldívar Muñoz, director de Ediciones Matanzas, quien le entregó la primera edición de la plaquette Las oscuras visitaciones.
- Fotos de Frank Alexis Ortega
