Continúa la producción y comercialización de uniformes para grados priorizados
El acceso al uniforme escolar continúa siendo una dificultad para numerosas familias cubanas, que desde hace varios cursos enfrentan problemas de disponibilidad de las prendas.
Para el actual periodo lectivo, las limitaciones de materias primas, financiamiento y energía eléctrica han condicionado nuevamente la producción, aunque se mantienen alternativas para completar las entregas.
Ante las disponibilidades existentes, para el curso 2026-2027 se priorizó garantizar inicialmente un uniforme a los estudiantes de preescolar, quinto y séptimo grados, según informó Marpessa Portal de Villiers, directora general de Ventas de Mercancías del Ministerio de Comercio Interior (Mincin).
De acuerdo con el reporte del Mincin, 272 000 prendas debían salir de los inventarios acumulados por la red de Comercio y 464 800 de nuevas producciones de la industria nacional.
Sobre ello actualizó Mayelin Escobar Ochoa, directora general de la Empresa Confecciones Boga, quien explicó que la demanda inicial para el curso ascendía a 3 346 800 unidades, pero, en función de las disponibilidades de tejidos y accesorios, las prendas existentes en Comercio, la situación energética y las limitaciones financieras, se decidió priorizar los tres grados mencionados.
Para esa prioridad, Boga debía producir 279 500 prendas y, al momento de realizada la entrevista, había confeccionado y entregado 248 200, por lo que permanecían pendientes alrededor de 29 000.
Comentó que la falta de financiamiento impidió importar otros tejidos y accesorios necesarios para ampliar la producción.
Para sostener el ritmo productivo, detalló, la empresa ha recurrido a distintas alternativas: trabajo desde los hogares con máquinas menos automatizadas, jornadas en la madrugada cuando se restablece el servicio eléctrico y encadenamientos con trabajadores por cuenta propia y micro, pequeñas y medianas empresas.
A pesar de estas limitaciones, desde el Ministerio de Educación se ha insistido en que las dificultades con el uniforme no deben impedir la asistencia a clases, mientras continúe la producción y se completen las entregas.
- Granma
