Raúl: 95 años con el pie en el estribo
Este tres de junio, el General de Ejército Raúl Castro arriba a 95 años de vida. La mayor parte de ese tiempo, dedicado a la Revolución.
Raúl es uno de los mejores discípulos de su hermano Fidel, de quien bebió las sabias enseñanzas, especialmente aquellas que se convierten en práctica revolucionaria.
Estuvo en el asalto al cuartel Moncada, en la prisión de Isla de Pinos, y emigró a México, donde se preparó para viajar en el Granma con la misión de liberar a Cuba de la dictadura de Fulgencio Batista. Desembarcó en las playas del oriente cubano, combatió en la Sierra Maestra, fundó el Segundo Frente Oriental y bajó en la Caravana de la Libertad.
Siempre en misiones militares, durante años fue ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Le correspondió, junto a Fidel, ser estratega cuando la invasión de Playa Girón, en la Crisis de los misiles (Crisis de Octubre), en Angola y en otros momentos en que la Patria estuvo amenazada.
Cuando fue necesario, ocupó la presidencia del país y fungió como Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, cargos que desempeñó magistralmente; y aunue ya no desde esas funciones ha seguido siempre con el pie en el estribo.
Raúl ha sido un líder intachable, para quien la bondad, la familiaridad y la entrega a la Revolución son su blasón de combate.
Por eso el pueblo cubano está indignado ante las macabras acusaciones, fuera de toda norma jurídica, que le quieren imponer los enemigos de siempre. Los cubanos dignos, sin importar credo, filiación política, ni sexo, hemos participado en tribunas abiertas para criticar esas falsas acusaciones y apoyar a Raúl. Este tres de junio, las voces se alzan a coro para decir: ¡Raúl es Raúl!
