Cocodrilos muerden primero: radiografía de un triunfo
Los Cocodrilos de Matanzas iniciaron con victoria su andadura en la edición 65 de la Serie Nacional de Béisbol al doblegar 6-0 a los Elefantes de Cienfuegos.
Matanzas inauguró el marcador en la parte baja de la tercera entrada aprovechando el biangular de Hanyelo Videt a la pradera derecha, seguido del elevado de sacrificio de Eduardo Blanco que trajo la primera del juego.
Justo a mitad de choque, Aníbal Medina desapareció la esférica por el bosque izquierdo para aumentar la ventaja en favor del conjunto local 2-0.

En esa propia entrada, el cuarto madero yumurino Andrys Pérez sacó un descomunal batazo que sobrepasó las cercas del jardín izquierdo y fue a parar a la segunda sección de gradas para sumar otra anotación a la causa de los dirigidos por Armando Ferrer.

El zurdo Yoennis Yera se mostró inmenso sobre el montículo; en cinco entradas no permitió libertades a la ofensiva verdinegra, ponchó a cuatro rivales y toleró apenas tres inatrapables.
En la sexta entrada, el natural del municipio Martí cedió su puesto en el montículo para que el relevista Yosney García se hiciera cargo de la situación.
Yosney, por su parte, solventó el sexto episodio sin contratiempos, pero en la séptima entrada la defensa le jugó una mala pasada, complicando de más su actuación.
Con una ventaja de tres en el marcador, el alto mando matancero decidió darle la oportunidad al zurdo Naykel Cruz de debutar en la contienda 65 del clásico doméstico de las bolas y los strikes.
El serpentinero natural del barrio El Cocal en la cabecera provincial supo aprovechar la posibilidad y responder al respaldo de un público que lo aplaudió luego de tres años de ausencia al béisbol del mayor archipiélago caribeño.
Naykel caminó octavo y noveno acto para apuntarse el salvamento y cerrar con broche de oro el partido inaugural para los campeones de Cuba.
Una de las claves del éxito yumurino radicó en el buen corrido de las bases, sobre todo reflejado en José de Jesús Prens, quien, sin ser el más ágil de los peloteros, logró robar tres bases, posibilitando al equipo hacer jugadas.
En materia ofensiva en gran héroe del compromiso fue Aníbal Medina quien ligó de 3-3 con un cuadrangular y par de bases por bolas y pese a que la ofensiva no carburó del todo si supo hacerlo en los momentos claves.
Otra de las claves del encuentro radicó en el magnífico trabajo del cuerpo de lanzadores ya que solo fueron utilizados tres pitcher, dándole descanso al resto del staff y frenando por completo a la ofensiva de los Elefantes.
Matanzas dio un gran paso en un campeonato que además de corto tiene la complejidad de desarrollarse por zonas por lo que le añade un matiz de importancia a cada partido de béisbol.
