«Conexiones Íntimas» con la historia
La reciente serie «Conexiones Íntimas» del artista visual matancero Adrián Gómez Sancho, se presentó en la Casa Oswaldo Guayasamín de La Habana, uno de los museos más emblemáticos de la urbe capitalina.
La misma se compone de cinco piezas de un formato de 50×50 centímetros, cuya elaboración incluyó diferentes técnicas sobre lienzo como el acrílico, el óleo, el carboncillo y el collage.
Este trabajo nació a partir de la muestra «Mundos Conectados» del propio creador, inaugurada algunos meses atrás en dicha provincia.
Las piezas que se distribuyeron a lo largo de todo el salón, se fundieron magistralmente con las similares de Guayasamín, una fusión intencionada que propició una experiencia visual única.
Para la confección de una de estas piezas, Gómez Sancho tomó como referentes algunos dibujos del maestro como los pertenecientes a la serie «Los Mutilados» y a la obra independiente «Lágrimas de Sangre».
Así como solían caracterizarse los trabajos del pintor y dibujante ecuatoriano, de las adaptaciones del yumurino también afloran los sentimientos de angustia y dolor como un verdadero canto a la resistencia humana.
El estilo de diseño del artista foráneo se distinguía por rostros y extremidades alargadas, en ocasiones incluso dando vida a personajes icónicos de la historia, marcado concepto que mereció la atención de soñadores como Adrián.
La cita contó con una notable afluencia de personas entre las que se destacaron conocedores de arte como la artista visual holguinera Glenda Salazar al igual que seguidores de esta manifestación.
Durante la presentación el artista de la plástica expresó su más grande agradecimiento a instituciones como la Oficina del Historiador de La Habana y la Oficina del Conservador de Matanzas que siempre demuestran interés en su trabajo.
A propósito de su presencia en la capital, Adrián Gómez Sancho intervino en un taller experimental de artes plásticas con niños que se realiza semanalmente en la institución que recibió su propuesta.
En dicha actividad los virtuosos alumnos reinterpretaron materiales del pintor matancero, así como éste lo hiciera con los de su colega quiteño.
La exposición que fuera capaz de reflejar el proceso creativo de un autor en la búsqueda de la continuidad artística, resulta la materialización de un legado que transforma la oscuridad en esperanza.
