La mano en la cabeza: mi encuentro con Raúl en una maniobra militar
Por estos días se habla mucho del General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución cubana, recientemente fue su cumpleaños 95 y, también en estos días, su persona ha sido atacada por los enemigos de la Revolución.
Muchas personas narran encuentros que tuvieron con Raúl y no me había decidido a narrar el que sostuve con él en una oportunidad. Fue un encuentro efímero.
Me encontraba en el Servicio Militar; en aquel momento era radiotelegrafista del batallón de comunicaciones del Ejército de Occidente.
En una de las tantas maniobras militares en las que participé en esa época, me ubicaron en la jefatura del Ejército. Al frente se encontraba el Comandante Guillermo García.
No recuerdo si era hermetismo de mando o simplemente no se esperaba la presencia de Raúl, todo transcurría con normalidad.
Por aquella casa de campaña pasaron varios comandantes; uno de los que recuerdo fue Acevedo. De pronto sentí que algo estaba sucediendo, de la relativa calma se pasó a un movimiento más agitado.
El jefe del batallón se presentó en la tienda de campaña y, en un segundo, se reunió con los radiotelegrafistas que estábamos de guardia en ese momento y nos dijo: «Todos en sus puestos y atentos, el Ministro está en el área».
En un primer momento pensamos que era una estrategia para mantenernos activos; minutos después se acercó una comitiva encabezada por Raúl. Al llegar al umbral de la tienda, una voz de mando ordenó: «¡Firme!». La presencia de Raúl impresiona, más aún para un imberbe soldado de 17 años.
Ahora no recuerdo si fue la misma u otra voz la que ordenó «Descansen» y, seguidamente, «Continúen en sus funciones». Me senté en mi puesto de trabajo y me coloqué los audífonos en espera de la entrada de algún mensaje.
Raúl conversó con algunos oficiales, observó la disposición combativa, pasó por detrás de donde yo estaba sentado y me puso la mano en la cabeza y la movió ligeramente. Aquel joven de 17 años no recuerda qué experimentó en aquel momento, pero fue un recuerdo que nunca había narrado. Sin embargo, estuve cerca del Ministro de las FAR.
